Ciertos fármacos pueden complicar el manejo anestésico de un paciente. Aquí hay algunos ejemplos y cómo se manejan habitualmente en el contexto preoperatorio:
- Anticoagulantes (como las heparinas y los anticoagulantes orales de acción directa e indirecta): estos fármacos aumentan el riesgo de sangrado durante la cirugía y pueden causar complicaciones graves en relación con las técnicas de bloqueos regionales centrales (especialemnte la anestesia intradural y epidural). Generalmente, se suspenden varios días antes de la operación, dependiendo del tipo de anticoagulante y del riesgo de trombosis del paciente.
- Antiagregantes plaquetarios (como aspirina, clopidogrel): También aumentan el riesgo de sangrado. Algunos deben ser suspendidos 5-10 días antes de la cirugía, aunque esto debe valorarse de forma individual en función del riesgo de trombosis, como por ejemplo en el caso de pacientes portadores de stents coronarios o con patología isquémica reciente.
- Medicamentos para el tratamiento de la diabetes (antidiabéticos orales y parenterales): Estos fármacos pueden causar hipoglucemia si se administran a un paciente que está en ayunas; algunos también pueden causar alteraciones metabólicas graves. El manejo incluye ajustar la dosis o suspender el medicamento entre 24-72h antes de la intervención o, para algunos fármacos, el día de la cirugía.
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y antagonistas del receptor de la angiotensina II (ARA-II).: Pueden causar hipotensión significativa al iniciar la anestesia. A menudo se suspenden 24 horas antes de una intervención que se realiza con anestesia general o intradural/epidural.
- Betabloqueantes: Aunque pueden causar bradicardia y hipotensión, generalmente se continúan hasta el día de la cirugía debido a su efecto cardiovascular protector .
- Medicamentos psicotrópicos (antidepresivos, antipsicóticos): pueden interactuar con anestésicos y alterar la respuesta hemodinámica; algunos pueden aumentar el riesgo de sangrado. Por lo general, se continúan para evitar la descompensación de la patología psiquiátrica, aunque se deben tener en cuenta las posibles interacciones.
- Tratamiento crónico con esteroides: puede suprimir la respuesta del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal; algunos pacientes tratados con una dosis elevada pueden necesitar la administración de esteroides adicionales durante y después de la cirugía.
- Productos de herbolario: algunos pueden aumentar el riesgo de sangrado (como el Ginkgo biloba) o interactuar con anestésicos. Se recomienda suspender estos productos unos 15 días antes de la intervención.
Es importante destacar que cualquier ajuste en la medicación debe hacerse de forma multidisciplinar, incluyendo al especialista que ha pautado inicialmente el fármacos, al anestesiólogo y al cirujano, para asegurar una estrategia segura y personalizada.
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