Aspectos generales

  • Polirradiculopatía desmielinizante inflamatoria aguda.
  • Desencadenado por respuesta autoinmune humoral y celular.
  • Asociación temporal con infecciones víricas o bacterianas, vacunas, traumatismos, cirugía.

Epidemiología

  • Primera causa de neuropatía aguda adquirida
  • Tasa de incidencia: 3-5 casos/100.000 personas al año
  • Más frecuente en el varón, con una proporción por sexos de 1,5
  • Incidencia aumenta con la edad, pero puede observarse a cualquier edad.

Manifestaciones Clínicas

  • Parálisis ascendente con debilidad simétrica.
  • Variantes desde dificultad para caminar hasta parálisis casi completa.
  • Posibles variantes leves con ataxia, oftalmoplejía, hiporreflexia.
  • Casos fulminantes con tetraplejía completa y parálisis de nervios craneales, frénicos, intercostales.

Disautonomía debido a la afectación del sistema nervioso autónomo

  • Riesgo de inestabilidad hemodinámica y arritmias.
  • Diagnóstico de disautonomía en caso de variación de la presión arterial sistólica superior a 85 mmHg en un día, aunque no hay consenso, algunos consideran que existe ya con una variación de 40-50 mmHg
  • Posibilidad de colapso circulatorio y riesgo de muerte súbita.

Diagnóstico

  • Exploración neurológica: arreflexia y debilidad motora progresiva.
  • Análisis del LCR: aumento de proteínas con recuento celular normal.
  • Estudios electrofisiológicos: EMG y estudios de conducción nerviosa.

Tratamiento

  • Principalmente de apoyo: soporte nutricional y respiratorio, prevención de aspiración.
  • Plasmaféresis: cinco intercambios con albúmina al 5%, contraindicada en inestabilidad hemodinámica, disautonomía y hemorragia activa.
  • Inmunoglobulina intravenosa (IGIV): en presencia de trastornos autónomos o contraindicación para plasmaféresis.

Consideraciones en la elección de la técnica anestesia

  • Se puede emplear una anestesia general. Mayor riesgo de aspiración si hay afectación de nervios craneales; medidas de “estómago lleno”
  • La combinación de una anestesia general con una técnica epidural es más controvertida, por casos descritos de deterioro neurológico.
  • Algunos anestesiólogos aplican técnicas de anestesia regional con buenos resultados

Respuestas cardiovasculares alteradas

  • Ausencia de respuestas compensadoras: riesgo de hipotensión exagerada durante la inducción anestésica o ante la hipovolemia.
  • Respuestas exageradas como aumento de la presión arterial durante la laringoscopia o estímulos nocivos.
  • Inestabilidad hemodinámica generalmente corta y autolimitada, pero puede requerir medicamentos vasoactivos de acción corta.
  • El control hemodinámico meticuloso es esencial; considerar la necesidad de una monitorización invasiva de la TA
  • Pacientes con labilidad tensional, especialmente si presentan taquicardia asociada, tienen un riesgo elevado de trastornos del ritmo y parada cardiaca.

Reacciones anómalas a relajantes musculares

  • Evitar succinilcolina por el riesgo de hiperpotasemia.
  • Precaución con relajantes musculares no despolarizantes: aumentan la sensibilidad y riesgo de debilidad muscular prolongada.
  • Necesidad de monitorización estrecha de la transmisión neuromuscular.

Riesgos postoperatorios

  • Riesgo de disfunción autónoma, insuficiencia respiratoria y aspiración.
  • Posible necesidad de ventilación asistida postoperatoria.
  • Es importante mantener la estabilidad hemodinámica mediante una adecuada precarga y poscarga.
  • Riesgo de íleo paralítico con oclusión intestinal funcional

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por Aisamed

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