1. La farmacocinética de los antimicrobianos en pacientes críticos se altera debido a fenómenos como el tercer espacio y la hipoalbuminemia.
2. El aclaramiento renal aumentado (ARC) puede reducir la efectividad de antibióticos hidrofílicos como β-lactámicos en pacientes críticos.
3. La relación Cmax/MIC es crucial para los aminoglucósidos y determina su eficacia bactericida.
4. Los β-lactámicos son más efectivos cuando el tiempo que sus concentraciones permanecen por encima de la MIC (T>MIC) es prolongado.
5. Las infecciones nosocomiales graves requieren dosis ajustadas según la farmacodinamia para evitar subterapéuticos.
6. El uso empírico prolongado de carbapenémicos puede promover la resistencia bacteriana.
7. La terapia prolongada con vancomicina requiere monitoreo de niveles plasmáticos para evitar nefrotoxicidad.
8. La simulación PK/PD puede optimizar dosis de antibióticos en pacientes con insuficiencia renal aguda.
9. En pacientes críticos, la fórmula de Cockcroft-Gault puede subestimar el aclaramiento renal.
10. Los programas de manejo de antimicrobianos (ASP) reducen hasta un 30% el uso inadecuado de antibióticos en hospitales.
11. Candida albicans es responsable del 60-70% de las candidemias, pero C. glabrata ha aumentado en prevalencia.
12. La candidemia tiene una mortalidad asociada del 30-40% si el tratamiento antifúngico se retrasa más de 24 horas.
13. La anfotericina B liposomal (L-AmB) reduce la nefrotoxicidad en un 80% comparado con la anfotericina convencional.
14. La resistencia a fluconazol en Candida glabrata supera el 15-20% en muchas áreas críticas.
15. Aspergillus fumigatus resistente a azoles es más común en regiones con uso agrícola de fungicidas.
16. Los biomarcadores como β-D-glucano y galactomanano permiten diagnósticos tempranos en infecciones fúngicas.
17. El tratamiento de primera línea para aspergilosis invasiva es voriconazol, con eficacia superior al 60%.
18. C. auris presenta resistencia a anfotericina B en más del 30% de las cepas analizadas.
19. La retirada temprana de catéteres en candidemia mejora la resolución del hongo en sangre.
20. La profilaxis antifúngica con fluconazol es efectiva en reducir candidemias en pacientes de UCI.
21. Los carbapenémicos tienen el espectro más amplio dentro de los β-lactámicos, incluyendo Gram-negativos resistentes.
22. La cefazolina es el antibiótico de elección para profilaxis en cirugías limpias-contaminadas.
23. Los macrólidos pueden prolongar el intervalo QT, aumentando el riesgo de arritmias.
24. Las fluoroquinolonas están contraindicadas en niños debido al riesgo de artropatías.
25. La resistencia de Enterobacteriaceae a carbapenémicos (CRE) está asociada con tasas de mortalidad superiores al 50%.
26. La combinación de piperacilina-tazobactam con aminoglucósidos se usa frecuentemente en sepsis.
27. La dosis de vancomicina debe ajustarse para mantener niveles séricos entre 15-20 mg/L en infecciones graves.
28. El mecanismo de acción de las quinolonas incluye la inhibición de topoisomerasas II y IV.
29. Las equinocandinas son efectivas contra Candida spp. pero carecen de actividad frente a Cryptococcus.
30. La polimixina B se utiliza como último recurso para infecciones por Gram-negativos multirresistentes.
31. Los patógenos del grupo ESKAPE son responsables de la mayoría de las infecciones multirresistentes.
32. Las β-lactamasas de espectro extendido (BLEE) inactivan penicilinas y cefalosporinas.
33. La enzima NDM-1 confiere resistencia a todos los β-lactámicos, incluidos carbapenémicos.
34. La resistencia cruzada en Aspergillus fumigatus a múltiples azoles es preocupante a nivel mundial.
35. Los antibiogramas locales son esenciales para guiar el uso empírico de antibióticos.
36. La colistina se asocia con nefrotoxicidad significativa, especialmente en tratamientos prolongados.
37. El uso de inhibidores de β-lactamasas como avibactam mejora la efectividad de ceftazidima contra CRE.
38. La higiene de manos puede reducir un 40% las infecciones nosocomiales.
39. Las estrategias de «bundles» son controversiales pero efectivas para reducir infecciones asociadas a ventilación mecánica.
40. Las bacterias Gram-negativas resistentes presentan mutaciones en porinas que limitan la entrada de antibióticos.
41. La terbinafina es altamente efectiva para onicomicosis, con tasas de curación superiores al 80%.
42. El fluconazol tiene alta penetración en LCR y es útil en meningitis criptocócica.
43. La anfotericina B liposomal es preferida en infecciones graves por Mucorales.
44. La dosis de voriconazol debe ajustarse en insuficiencia hepática para evitar toxicidades visuales.
45. La caspofungina inhibe la síntesis de β-1,3-glucano en la pared celular fúngica.
46. La profilaxis con AmB nebulizado se usa en pacientes con trasplante pulmonar para prevenir infecciones fúngicas.
47. Los azoles orales como itraconazol dependen de un pH gástrico bajo para una absorción adecuada.
48. Las equinocandinas no requieren ajuste en insuficiencia renal, lo que las hace ideales para pacientes críticos.
49. La nefrotoxicidad por anfotericina B se reduce con la administración simultánea de soluciones salinas.
50. Rezafungina, una equinocandina de acción prolongada, permite dosis semanales en infecciones graves.
51. El tratamiento empírico para candidemia debe iniciarse con equinocandinas si hay factores de riesgo para especies resistentes.
52. La isavuconazol es más tolerable que voriconazol en términos de toxicidad hepática y visual.
53. La formulación liposomal de anfotericina B (L-AmB) es eficaz para infecciones por Leishmania y micosis profundas.
54. El itraconazol se usa para el tratamiento de blastomicosis y esporotricosis cutánea linfática.
55. Las polimixinas interrumpen la membrana celular de bacterias Gram-negativas, pero no son activas contra Gram-positivos.
56. El oteseconazol, un azol experimental, tiene potencial para tratar vulvovaginitis crónica recurrente causada por Candida.
57. La anfotericina B puede administrarse como aerosol (nebulizado) en profilaxis para infecciones pulmonares.
58. El voriconazol debe administrarse con precaución en pacientes con insuficiencia hepática, ya que aumenta la toxicidad.
59. Los antimicóticos tópicos como clotrimazol son eficaces contra Candida en candidiasis orofaríngea.
60. La griseofulvina inhibe la mitosis de los hongos al afectar el ensamblaje de microtúbulos.
61. Las bombas de eflujo en bacterias Gram-negativas reducen la concentración intracelular de antibióticos, contribuyendo a la resistencia.
62. Las carbapenemasas tipo OXA son prevalentes en Acinetobacter baumannii y son difíciles de tratar.
63. El uso de inhibidores de β-lactamasas como relebactam mejora la eficacia de imipenem contra cepas resistentes.
64. La mutación en la ADN girasa es responsable de la resistencia a fluoroquinolonas en enterobacterias.
65. Los programas de administración racional de antimicrobianos han reducido un 50% la prescripción inapropiada en ciertas UCI.
66. La combinación de ceftazidima-avibactam con aztreonam es efectiva contra infecciones por bacterias productoras de metalo-β-lactamasas.
67. Los tratamientos dirigidos contra organismos multirresistentes requieren pruebas de sensibilidad rápida y específica.
68. Las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) requieren vancomicina o linezolid como primera línea.
69. La resistencia de Pseudomonas aeruginosa a carbapenémicos se debe principalmente a la producción de enzimas carbapenemasa.
70. El aislamiento de pacientes con organismos multirresistentes reduce la diseminación hospitalaria de estos patógenos.
71. La administración prolongada de β-lactámicos, como infusiones extendidas, mejora el T>MIC en infecciones graves.
72. El monitoreo de niveles terapéuticos de aminoglucósidos reduce el riesgo de ototoxicidad y nefrotoxicidad.
73. La farmacodinamia de vancomicina se basa en el AUC/MIC, con un objetivo >400 para infecciones por Gram-positivos.
74. Los ajustes de dosis de aminoglucósidos en pacientes con insuficiencia renal se deben basar en niveles séricos máximos y mínimos.
75. Los β-lactámicos no requieren ajuste de dosis en insuficiencia hepática, pero sí en insuficiencia renal.
76. Los antibióticos bacteriostáticos, como macrólidos, requieren una función inmunitaria intacta para ser efectivos.
77. Los antimicrobianos con un alto volumen de distribución, como daptomicina, no alcanzan concentraciones efectivas en el LCR.
78. Las fluoroquinolonas presentan un efecto postantibiótico prolongado, lo que permite dosificaciones menos frecuentes.
79. La nefrotoxicidad de colistina aumenta con la administración concomitante de otros agentes nefrotóxicos.
80. La penicilina sigue siendo altamente eficaz para el tratamiento de la sífilis en todas sus etapas.
81. La candidiasis urinaria rara vez requiere tratamiento, salvo en pacientes con infecciones del tracto superior o candidemia.
82. La candidemia en pacientes críticos se asocia con mortalidad de hasta el 40% si no se trata de forma oportuna.
83. El β-D-glucano tiene alta sensibilidad para detectar infecciones fúngicas invasivas, pero no distingue especies.
84. Los azoles son fungistáticos contra Candida spp. y Aspergillus spp., mientras que la anfotericina B es fungicida.
85. La dosis recomendada de micafungina para candidiasis invasiva es de 100 mg/día.
86. La infección por Aspergillus está asociada con altas tasas de mortalidad en pacientes inmunocomprometidos, incluso con tratamiento.
87. El tratamiento de la mucormicosis debe incluir anfotericina B liposomal y, si es posible, resección quirúrgica.
88. La resistencia a equinocandinas en Candida es rara, pero ocurre por mutaciones en la enzima β-1,3-glucano sintasa.
89. Las infecciones por hongos endémicos como histoplasmosis requieren itraconazol como primera línea.
90. La combinación de anfotericina B y flucitosina mejora la supervivencia en meningitis criptocócica.
91. El clotrimazol tópico es efectivo para candidiasis vaginal no complicada.
92. Los fármacos lipofílicos, como los azoles, tienen mejor penetración en tejidos que los hidrofílicos, como las equinocandinas.
93. Las infecciones por Mucorales requieren dosis de anfotericina B liposomal de hasta 10 mg/kg/día en casos severos.
94. El voriconazol puede causar alucinaciones en pacientes con dosis elevadas o insuficiencia hepática.
95. La absorción de itraconazol mejora con alimentos ácidos, pero disminuye con inhibidores de la bomba de protones.
96. El fluconazol no es efectivo contra especies como C. krusei debido a su resistencia intrínseca.
97. La caspofungina es una opción terapéutica segura para pacientes con insuficiencia renal grave.
98. Las polimixinas como colistina se emplean en infecciones resistentes a carbapenémicos, pero son muy tóxicas para los riñones.
99. La terapia combinada de azoles y equinocandinas no ha mostrado beneficios consistentes en infecciones graves.
100. La rezafungina, una equinocandina de nueva generación, permite dosificaciones semanales en vez de diarias.
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