Ejercicio: utiliza el esquema y otras fuentes para sustituir las afirmaciones que ya conoces por otras que sean nuevas para ti.
1.El riñón derecho está localizado más bajo que el izquierdo debido a la presencia del hígado.
2.Cada riñón contiene aproximadamente 1 millón de nefronas, las cuales son las unidades funcionales del riñón.
3.La tasa de filtración glomerular (GFR) normal en adultos jóvenes es de 90-140 mL/min/1.73 m².
4.La disminución de la GFR en un 10% por década después de los 30 años es un proceso normal del envejecimiento.
5.La arteriola eferente en el glomérulo renal tiene un diámetro menor que la arteriola aferente, lo que contribuye a mantener la presión glomerular.
6.La reabsorción del sodio en el túbulo contorneado proximal es de aproximadamente el 65-70% del sodio filtrado.
7.La máxima osmolaridad urinaria alcanzable en presencia de ADH es de 1,200 mOsm/kg.
8.El sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS) se activa en respuesta a la baja presión arterial y la hiponatremia.
9.La aldosterona aumenta la reabsorción de sodio en el túbulo distal y colector, promoviendo la excreción de potasio.
10.La secreción de renina es estimulada por la baja presión de perfusión renal detectada por las células yuxtaglomerulares.
11.La lesión renal aguda (AKI) se define por un aumento de ≥0.3 mg/dL en la creatinina sérica en 48 horas.
12.La mortalidad asociada a AKI en pacientes quirúrgicos puede alcanzar hasta el 60%.
13.Los pacientes con insuficiencia renal crónica (CKD) tienen un mayor riesgo de desarrollar AKI perioperatoria.
14.El riesgo de desarrollar AKI aumenta significativamente en pacientes con diabetes mellitus.
15.La presión arterial media (MAP) debe mantenerse por encima de 65 mmHg para asegurar la perfusión renal adecuada durante la cirugía.
16.La nefropatía por contraste es una causa común de AKI en procedimientos que utilizan medios de contraste iodados.
17.La sobrecarga de líquidos perioperatoria puede llevar a hipertensión abdominal y congestión venosa renal, empeorando la AKI.
18.Los antibióticos aminoglucósidos son bien conocidos por su nefrotoxicidad, especialmente cuando se usan en combinación con otros agentes nefrotóxicos.
19.El uso perioperatorio de inhibidores de la ECA o ARA II aumenta el riesgo de AKI, especialmente en pacientes que reciben diuréticos.
20.Los AINEs pueden precipitar AKI al inhibir la producción de prostaglandinas renales, lo que reduce la perfusión renal.
21.La hiponatremia se clasifica como severa cuando los niveles de sodio son inferiores a 125 mmol/L.
22.La hipernatremia severa, con niveles de sodio superiores a 160 mmol/L, puede llevar a convulsiones y coma.
23.La hipokalemia severa, con niveles de potasio inferiores a 2.5 mEq/L, puede provocar arritmias cardíacas y parálisis muscular.
24.La hiperkalemia, con niveles de potasio superiores a 5.5 mEq/L, puede inducir arritmias ventriculares mortales.
25.La acidosis metabólica con una brecha aniónica alta (AG >16) puede ser causada por la cetoacidosis diabética.
26.El signo de Chvostek es un espasmo facial observado en hipocalcemia cuando se golpea el nervio facial.
27.La alcalosis metabólica puede ser sensible al cloro cuando el Cl- urinario es inferior a 20 mmol/L.
28.La hipomagnesemia severa puede llevar a convulsiones y arritmias, y a menudo coexiste con hipocalcemia e hipokalemia.
29.La hipercalcemia severa, con niveles de calcio superiores a 14 mg/dL, puede causar deshidratación, insuficiencia renal y arritmias cardíacas.
30.La hiperkalemia puede ser tratada agudamente con gluconato de calcio IV para estabilizar las membranas celulares cardíacas.
31.La nefrectomía radical incluye la remoción del riñón, la glándula suprarrenal y el tejido perirrenal.
32.La nefrectomía parcial está indicada para tumores renales pequeños, generalmente <4 cm.
33.La pérdida sanguínea durante una nefrectomía abierta puede ser de 500-1500 mL, requiriendo a veces transfusión.
34.La cistectomía radical es el tratamiento de elección para el cáncer de vejiga músculo-invasivo.
35.La derivación urinaria ileal implica el uso de un segmento de íleon para desviar la orina hacia una urostomía.
36.El tiempo quirúrgico para una cistectomía radical con reconstrucción urinaria puede ser de 6-10 horas.
37.La prostatectomía radical se realiza comúnmente en cáncer de próstata localizado, y puede afectar la función eréctil y continencia. 38.La posición de Trendelenburg invertida durante la prostatectomía radical laparoscópica o robótica puede aumentar el riesgo de edema facial y ocular.
39.El síndrome TURP puede ocurrir debido a la absorción de grandes volúmenes de líquidos de irrigación hipotónicos durante la resección transuretral de la próstata.
40.La tasa de estenosis uretral post-TURP puede llegar al 10%.
41.La anestesia general es preferida en procedimientos urológicos mayores debido a la duración y complejidad de las cirugías.
42.La anestesia espinal es comúnmente utilizada en la resección transuretral de la próstata (TURP).
43.La combinación de anestesia general y epidural es útil en cirugías prolongadas como la cistectomía radical para un mejor manejo del dolor postoperatorio.
44.La posición en decúbito lateral durante una nefrectomía puede disminuir el retorno venoso, afectando la perfusión renal.
45.El sevoflurano, un agente anestésico inhalado, tiene un perfil hemodinámico estable, pero debe usarse con flujos de gases frescos ≥2 L/min para evitar la producción de Compuesto A.
46.La hipotermia intraoperatoria es una complicación común en procedimientos urológicos prolongados y puede ser mitigada con mantas térmicas y calentamiento de fluidos.
47.El síndrome TURP puede causar hiponatremia dilucional y edema cerebral si no se maneja adecuadamente.
48.La atelectasia es una complicación respiratoria frecuente en procedimientos urológicos prolongados realizados en posición de Trendelenburg.
49.La monitorización invasiva, como la línea arterial y la presión venosa central, es esencial en cirugías urológicas mayores debido al riesgo de fluctuaciones hemodinámicas. 50.La monitorización de la coagulación mediante tromboelastografía es útil en procedimientos con alto riesgo de sangrado como la cistectomía.
51.La litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) es el tratamiento preferido para cálculos renales y ureterales proximales <2 cm.
52.La LEOC tiene una tasa de éxito del 70-90% para cálculos <1 cm. 53.Los cálculos de ácido úrico son especialmente susceptibles a la litotricia debido a su baja densidad.
54.La nefrolitotomía percutánea (NLP) es el tratamiento de elección para cálculos >2 cm o cálculos coraliformes.
55.La NLP tiene una tasa de éxito del 80-90% para cálculos coraliformes completos.
56.La ureteroscopia flexible con láser Holmium es eficaz para cálculos ureterales y renales <1.5 cm, con una tasa de éxito del 85-95%.
57.La nefrolitotomía anatrófica es una técnica quirúrgica utilizada para evitar el daño al parénquima renal durante la extracción de cálculos grandes.
58.La obstrucción ureteral por fragmentos residuales es una complicación común después de la LEOC, ocurriendo en el 5-10% de los casos.
59.La pielolitotomía abierta se reserva para cálculos grandes o complejos que no pueden tratarse adecuadamente mediante técnicas mínimamente invasivas.
60.La hidratación adecuada con una ingesta de líquidos de 2-3 litros por día es fundamental para prevenir la recurrencia de urolitiasis.
61.La alcalinización urinaria es esencial en la prevención de cálculos de ácido úrico, con un objetivo de pH urinario de 6.5-7.0.
62.Los tiazidas se utilizan para disminuir la excreción urinaria de calcio en pacientes con hipercalciuria y tendencia a formar cálculos.
63.El citrato de potasio es efectivo para aumentar los niveles de citrato urinario, un inhibidor natural de la formación de cálculos.
64.La reducción en la ingesta de oxalato, que se encuentra en alimentos como las espinacas y la remolacha, puede disminuir la formación de cálculos de oxalato de calcio.
65.El alopurinol es útil para prevenir la formación de cálculos de ácido úrico en pacientes con hiperuricosuria.
66.La nefrolitotomía anatrófica se realiza a través de una incisión en el pelvis renal para extraer cálculos grandes sin dañar el parénquima renal.
67.La tasa de éxito de la ureteroscopia para cálculos renales proximales es inferior a la de la litotricia extracorpórea.
68.Los cálculos de cistina son particularmente difíciles de tratar debido a su alta densidad y tendencia a la recurrencia.
69.Los pacientes con nefrolitotomía percutánea tienen un riesgo de sangrado significativo, que ocurre en el 7-10% de los casos.
70.La obstrucción ureteral postoperatoria puede requerir la colocación de un stent ureteral para aliviar la obstrucción y facilitar el drenaje.
71.El hematoma renal es una complicación de la LEOC, con una incidencia del 1-3%.
72.La sepsis urinaria es una complicación grave de la ureteroscopia y puede requerir tratamiento inmediato con antibióticos de amplio espectro.
73.La embolización puede ser necesaria en casos de fístula arteriovenosa tras una nefrolitotomía percutánea.
74.La insuficiencia renal aguda postoperatoria es una complicación potencial de procedimientos urológicos mayores, especialmente en pacientes con disfunción renal preexistente.
75.La absorción de cloro durante la cistectomía radical puede llevar a acidosis metabólica hiperclorémica, que requiere monitorización y manejo cuidadoso.
76.El síndrome de absorción de irrigación durante la TURP puede llevar a hiponatremia dilucional severa y requiere intervención inmediata.
77.La cistectomía radical con neovejiga ortotópica puede llevar a complicaciones como la fístula urinaria, que ocurre en el 5-15% de los casos.
78.La nefrectomía parcial tiene un mayor riesgo de recidiva tumoral en comparación con la nefrectomía radical en casos de cáncer renal avanzado.
79.La colocación de un stent ureteral después de la ureteroscopia puede prevenir la obstrucción ureteral y facilitar la recuperación.
80.La hipercalcemia severa, observada en casos de cáncer con metástasis óseas, puede tratarse con bifosfonatos y calcitonina.
81.La monitorización de la temperatura corporal es crucial en procedimientos urológicos prolongados para prevenir la hipotermia intraoperatoria.
82.La combinación de anestesia general y epidural es eficaz en la reducción del dolor postoperatorio en procedimientos como la cistectomía radical.
83.El manejo de la presión arterial media es fundamental durante la nefrectomía para asegurar una adecuada perfusión renal.
84.La prevención del síndrome TURP incluye limitar la duración del procedimiento y utilizar líquidos de irrigación isotónicos.
85.La posición en decúbito lateral durante la nefrectomía laparoscópica puede comprometer el retorno venoso y requiere monitorización hemodinámica cuidadosa.
86.El sevoflurano es un agente anestésico preferido en procedimientos urológicos debido a su rápida recuperación y perfil hemodinámico estable.
87.La monitorización invasiva con línea arterial es esencial en procedimientos como la cistectomía radical debido al riesgo de fluctuaciones hemodinámicas.
88.La embolización selectiva de arterias renales puede ser necesaria en casos de sangrado no controlado durante una nefrolitotomía percutánea.
89.La colocación de una línea central puede ser necesaria en pacientes con alto riesgo de complicaciones hemodinámicas durante procedimientos urológicos mayores.
90.La ventilación protectora con volúmenes corrientes bajos es recomendada en pacientes sometidos a procedimientos laparoscópicos urológicos prolongados.
91.La fístula urinaria es una complicación común después de la cistectomía radical con neovejiga, con una incidencia del 5-15%.
92.La monitorización del balance de líquidos es crucial en el postoperatorio de una cistectomía radical para prevenir complicaciones renales y electrolíticas.
93.La eyaculación retrógrada es una complicación común de la TURP, que ocurre en el 65-75% de los casos.
94.La incontinencia urinaria post-prostatectomía radical afecta al 20-30% de los pacientes en el primer año postoperatorio.
95.La disfunción eréctil post-prostatectomía radical tiene una incidencia del 30-70%, dependiendo de la preservación de los nervios cavernosos.
96.La rehabilitación del piso pélvico es fundamental para la recuperación de la continencia urinaria después de la prostatectomía radical.
97.El uso temprano de inhibidores de la PDE5 puede ayudar en la rehabilitación sexual post-prostatectomía radical.
98.La acidosis metabólica hiperclorémica post-cistectomía radical requiere manejo con bicarbonato de sodio y monitoreo continuo.
99.El hematoma perirrenal post-nefrolitotomía percutánea puede ser autolimitado, pero requiere monitorización ecográfica o tomográfica.
100.La complicación de estenosis ureteral post-ureteroscopia tiene una incidencia del 2-4% y puede requerir tratamiento adicional con dilatación o cirugía.
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