1.C) Menor incidencia de náuseas y vómitos postoperatorios – La anestesia regional reduce la necesidad de anestésicos generales y opioides, disminuyendo la incidencia de PONV, especialmente importante en pacientes con comorbilidades respiratorias.
2.C) Terapia con anticoagulantes – Los pacientes anticoagulados tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar hematomas epidurales o retroperitoneales, lo que contraindica el bloqueo del plexo lumbar.
3.C) Debilidad del cuádriceps – El bloqueo del nervio femoral puede causar debilidad temporal del cuádriceps, lo que puede interferir con la movilidad temprana postoperatoria.
4.D) Pérdida visual postoperatoria (POVL) – La POVL es una complicación rara pero devastadora, más común en cirugías prolongadas en posición prona debido a la isquemia ocular.
5.B) Detectar posibles lesiones en la médula espinal – El monitoreo de potenciales evocados motores se utiliza para detectar lesiones de la médula espinal durante la corrección de deformidades espinales, como la escoliosis.
6.D) Anestesia regional combinada con sedación – Esta técnica minimiza la necesidad de anestesia general, reduciendo el riesgo de complicaciones respiratorias en pacientes con EPOC.
7.B) Bloqueo ciático en la fosa poplítea – Este bloqueo es ideal para cirugías de pie y tobillo, proporcionando analgesia postoperatoria efectiva y cubriendo la distribución sensorial del nervio ciático.
8.C) Reduce la pérdida sanguínea intraoperatoria – El ácido tranexámico se utiliza para disminuir la pérdida de sangre durante la cirugía ortopédica, reduciendo la necesidad de transfusiones.
9.C) Bloqueo del plexo lumbar y ciático – Esta combinación proporciona una analgesia efectiva y reduce las complicaciones respiratorias en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva.
10.B) Embolia de aire venosa – La posición prona aumenta el riesgo de embolia de aire venosa, especialmente si hay manipulación de venas grandes durante la cirugía.
11.B) Bradicardia e hipotensión – La bupivacaína en anestesia espinal puede causar vasodilatación y bradicardia, lo que puede resultar en hipotensión.
12.D) Mayor riesgo de síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) – Los pacientes obesos tienen un mayor riesgo de SAOS, lo que puede complicar la gestión de la anestesia y el postoperatorio.
13.C) Bloqueo caudal – El bloqueo caudal es efectivo en niños para proporcionar analgesia prolongada después de la cirugía de la extremidad inferior y la cadera.
14.B) Embolia de aire venosa – La posición sentada en cirugía de columna aumenta el riesgo de embolia de aire venosa, que puede causar colapso cardiovascular y disminución de la saturación de oxígeno.
15.C) Neuropatía óptica isquémica – La neuropatía óptica isquémica es la causa más común de POVL, asociada con una perfusión ocular inadecuada durante cirugías prolongadas.
16.C) Uso prolongado de torniquetes – El uso prolongado de torniquetes aumenta la presión en los compartimientos musculares, elevando el riesgo de síndrome compartimental.
17.C) Embolia grasa – La embolia grasa es una complicación conocida de las fracturas de huesos largos como el fémur, manifestándose con insuficiencia respiratoria y petequias.
18.C) Movilización temprana – La movilización temprana es clave para reducir el riesgo de tromboembolismo venoso en pacientes postoperatorios, especialmente en cirugía de cadera.
19.B) Ajustar la dosis de anestésicos locales – Los pacientes con insuficiencia renal crónica pueden tener una disminución en la depuración de anestésicos locales, requiriendo ajustes en las dosis para evitar toxicidad.
20.D) Evitar la anemia y la hipotensión prolongada – Mantener la perfusión y evitar la anemia son fundamentales para prevenir la POVL en cirugías prolongadas, como las de columna.
21.B) Síndrome compartimental – El dolor severo que no responde a la analgesia habitual, acompañado de tensión muscular, sugiere la presencia de síndrome compartimental.
22.D) Hematoma en el sitio del bloqueo – Los pacientes anticoagulados tienen un mayor riesgo de desarrollar hematomas en el sitio del bloqueo, que pueden complicarse con compresión nerviosa.
23.C) Nervio peroneo común – El nervio peroneo común es susceptible de lesión por compresión en la posición decúbito lateral durante la cirugía de cadera.
24.C) Mejor control del dolor postoperatorio – La combinación de anestesia general y regional mejora significativamente el manejo del dolor postoperatorio, especialmente en procedimientos extensos como la corrección de escoliosis.
25.A) Embolia grasa – Un aumento en la presión arterial y una caída en la saturación de oxígeno durante la artroplastia de cadera son indicativos de una embolia grasa.
26.E) Todas las anteriores – Los signos de dolor severo, parestesias, ausencia de pulso y aumento de la presión compartimental son indicativos de síndrome compartimental, que requiere fasciotomía.
27.C) Administrar heparina intravenosa – La anticoagulación con heparina intravenosa es el tratamiento inicial recomendado para una TVP diagnosticada en el postoperatorio.
28.C) Elección de anestesia regional sobre general – La anestesia regional puede minimizar las complicaciones respiratorias en pacientes con EPOC sometidos a cirugía ortopédica.
29.C) Parálisis frénica – El bloqueo interescalénico puede causar parálisis frénica, lo que resulta en disnea, especialmente en pacientes con reserva respiratoria limitada.
30.B) Aumentar la presión arterial – La parálisis motora durante la corrección de escoliosis puede ser reversible con el aumento inmediato de la presión arterial para restaurar la perfusión medular.
31.B) Embolia grasa – La embolia grasa es una complicación de fracturas de huesos largos como la cadera, presentándose con hipoxia y alteración del estado mental.
32.B) Heparina de bajo peso molecular (HBPM) – La HBPM es el estándar de oro en la profilaxis de TEV en el perioperatorio de cirugías de rodilla debido a su eficacia y perfil de seguridad.
33.C) Aumento del riesgo de edema pulmonar – La sobrehidratación intraoperatoria puede conducir a un aumento del riesgo de edema pulmonar, especialmente en pacientes mayores o con insuficiencia cardíaca.
34.D) Síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) – El SDRA es una complicación temida en pacientes con fracturas de pelvis sometidos a ventilación prolongada y con riesgo de embolia grasa.
35.C) Mantener la glucosa entre 140-180 mg/dL – Mantener los niveles de glucosa en este rango reduce el riesgo de hiperglucemia e hipoglucemia, optimizando los resultados postoperatorios.
36.D) Administración de oxígeno al 100% – El tratamiento inicial para la embolia grasa incluye la administración de oxígeno al 100% para mejorar la oxigenación tisular.
37.A) Uso de aspirina antes de la cirugía – El uso de aspirina antes de la cirugía puede aumentar el riesgo de sangrado intraoperatorio significativo.
38.A) Administración de antibióticos profilácticos – La administración oportuna de antibióticos es esencial para prevenir infecciones en fracturas abiertas, que son más susceptibles a la contaminación.
39.A) Embolia pulmonar – La disnea y la taquicardia en el postoperatorio de una cirugía de cadera son altamente sugestivas de una embolia pulmonar.
40.A) Hipovolemia – La hipovolemia, a menudo no reconocida, es una causa común de hipotensión postoperatoria en pacientes sometidos a cirugía de cadera.

Ver temario


Descubre más desde AISAMED

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

por Aisamed

Descubre más desde AISAMED

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo